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miércoles, 13 de octubre de 2010

Capítulo 4: La lluvia cae trayendo recuerdos

—¡¡Erika!! —El grito de Aranel se escuchó en todo el edificio y ella no tardó en aparecer con los ojos brillantes de furia y caminado a zancadas hasta ella.

—¡Oh! Vaya, supongo que ya te enteraste —exclamó inocentemente y volvió la vista a la pantalla, desinteresada del regaño.

—¿Sólo eso dirás? —interrogó molesta.

—Diría que lo siento, pero sería mentira y papá y mamá me enseñaron que mentir estaba mal —contestó abriendo muchos sus ojos y regalándole una sonrisa angelical.

Christopher creyó oportuno entrometerse y tratar de calmarla al ver que estaba reprimiendo las ganas de lanzarse sobre su hermanita.

—No pienso que haya hecho algo tan malo para que le grites así. Cálmate —ordenó sosteniéndola por los hombros.

—¿Qué me calme? —musitó lentamente, acentuando las silabas.

Retrocedió un paso, la conocía lo suficiente como para saber que estaba a punto de explotar, insultar a todos y tal vez golpear a alguien; para su desgracia, él era el más cercano.

—¡¿Te parece poco que se haya escapado?! ¡Pudo haberle pasado algo! ¡Además piensan que la he secuestrado! ¡Tal vez nunca más me dejen verla! —gritó fuera de su casillas.

—Vamos, Nel. Erika es algo inquieta pero no creo que lo haya hecho con mala intención —comentó intentado apaciguar su ira, pero ella sólo se puso roja y miró a su hermanita sentada tranquilamente en el sofá y comiendo chocolates. Los observaba con si viera un partido de tenis, intentado saber quien ganaría esa discusión—. No la regañes —musitó débilmente en su último intento.

—¡No me digas cómo tengo que cuidar a mi hermana! ¡Más te vale que en media hora tengas lista tu maleta porque te llevaré de vuelta! —Salió con un portazo del apartamento, dándole final a la discusión.

—Deberías arreglar tu mochila —murmuró Christopher acariciando su cabeza.

—No lo haré —replicó mirando la pantalla del televisor—. Aranel me dejará quedar. —Él enarcó una ceja dudoso, cuando ella tomaba una decisión no la cambiaba—. Son las siete, necesita dos horas para calmarse, o sea que serán las nueve cuando regrese. Para cuando lo haga lloverá y sabes que no le gusta estar en la calle de noche y menos lloviendo. —La tranquilidad con que lo decía le sorprendía, y si no fuera porque no se veía ni una nube en el cielo, creería en sus palabras.



La predicción de Erika había sido acertada, salvo por el hecho de que empezó a llover a las ocho y Aranel aún no había regresado.

—Debería llamarla —balbuceó nervioso y preocupado.

—Cálmate. No es una nenita para que le estés dando órdenes, eso le fastidia —dijo ella balanceando sus piernas—. Odia que se las den, lo recuerdo bien.

—Ni me lo digas, he vivido con ella desde hace dos años y estuve a su lado casi toda la vida. La conozco tanto o más que tú —contestó ofendido.

—Se nota que la conoces —comentó rodando los ojos y la puerta se abrió.

Aranel tiró la bolsa al suelo de mala gana y escurrió su cabello, estaba empapada de los pies a la cabeza, se quitó los zapatos. Christopher se levantó y ella hizo un gesto para que no se le acercara, aún seguía molesta.

—Iré a hacer algo caliente —farfulló escuchando los pasos hacia la habitación.

—A mí no me debes explicaciones. —Fulminó a la niña con la mirada, todo aquel problema era por haberse metido cuando iban a regañarla.

Ella esbozó una sonrisita y bajo del sofá, se dirigió a la habitación de su hermana mayor. Asomó la cabeza tímidamente, oyó un estornudo y algunas maldiciones.

—Tonta lluvia, hermana irresponsable, amigo condescendiente —gruñó terminando de desvestirse.

Luego de asegurarse que no había moros en la costa, deslizó sus pies por la alfombra, de nuevo estaba sin zapatos, sabía cómo eso le molestaba a su hermana, aunque fuera algo que ella misma hacía. Sacó el cajón de la mesita de noche y metió su mano, debía estar allí, la última vez que visitó la casa se encontraba ahí.

—Erika, deja mis cosas quietas —ordenó de mala gana con una toalla envolviendo su cabello. Dio un saltito del susto y tiró la lámpara de noche.

—Lo lamento, Nel… —Intentó disculparse, pero ante un gesto se calló y bajó la mirada.

—Déjalo —replicó al ver que se agachaba a recoger los pedazos—. ¿Qué buscabas? —inquirió sentándose en la cama y palmeando un lugar a su lado, cuando ella se acomodó acarició su cabello.

—Buscaba la foto —tartamudeó abrazándola y dejó de hacerlo.

—¿Por qué? —preguntó en un susurro separándola para apretar sus hombros y mirarla a los ojos.

—Tú no la quieres y tengo tanto derecho a tenerla…

—No, no, no. —Negó con la cabeza incrédula, tantas veces le había pedido esa fotografía, pero siempre se opuso—. No hagas eso, deja mis cosas quietas o no te volveré a traer. —Frunció el ceño para indicarle que hablaba enserio.

Bajó la mirada y se mordió el labio inferior, lo hubiera hecho cuando ella no estaba, pero Christopher era mucho peor vigilante y no le quitaba los ojos de encima.

—La quiero —imploró la pequeña tomando su brazo, con los ojos llorosos.

—No me hagas esto —murmuró sin mirarla y se levantó.

Erika frunció el ceño porque no le prestó atención, deslizó un papel en el cajón, no pudo sacar lo que quería, pero tampoco se quedó con las ganas de jugar.



Christopher tarareaba una canción mientras hacía la cena y Erika le ayudaba, ya que Aranel estaba ocupada con unos ejercicios de matemáticas.

Erika soltó una carcajada cuando el pescado se le resbaló de las manos y terminó en la camiseta de Christopher.

—Están locos —comentó la chica desde el comedor cuando él salió bailando la conga con Erika.

—Y tú eres una amargada, pero aún así te queremos —burló la pequeña con su mejor sonrisa—. Además no sé de qué te quejas, solías bailar con Bryan así.

—Ya es tarde, vete a dormir —replicó esquivando el tema.

Se separó furiosa y se fue a la habitación pisando con fuerza y murmuró a lo lejos:

—Puede que estén muertos, pero el que quieras fingir que nunca estuvieron es cobarde. —Aranel bajó la mirada y Christopher la levantó por el mentón ofreciéndole una sonrisa, ella no se la devolvió, dejó de devolverle las sonrisas cómplices desde hace tiempo. Después de todo, Erika tenía razón, al menos así pensaba ella.



—Cuéntame un cuento —suplicó cuando la vio entrar.

—No, ya deberías estar dormida —contestó molesta y ella le respondió con su sonrisa.

—Por favor, el de la princesa.

—Pero si ese me lo cuentas tú a mí —respondió extrañada y se sentó en la cama.

—Sí, pero ahora yo te lo contaré —murmuró con una sonrisa de oreja a oreja por haberla echo caer.

—No recuerdo haber aceptado —replicó enarcando una ceja.

—Lo hiciste —dijo y empezó a narrar sin darle importancia.

>>Había una vez una princesa con el cabello y ojos de color miel…

—Curiosamente como los míos— interrumpió y la niña frunció el ceño fastidiada.

—Su sonrisa era la más bella de todo el reino —relató abriendo sus brazos para darle énfasis—, pero un día su padre intentó obligarla a casarse con un hombre al que no amaba, ni siquiera lo conocía. Ella se molestó muchísimo y escapó, sin importarle sus súbditos. Pero el príncipe fue tras ella y no le dijo quien era.

>>Pasaron los días y se enamoró de él, finalmente se lo dijo y ella se molestó muchísimo, pero él le probó que la amaba y se casaron y fueron felices. Hasta que un malvado hechicero la asesinó y el príncipe se entristeció. —Detuvo el relato al ver que su hermana estaba profundamente dormida, se limitó a acariciar su cabello, sabía que Christopher estaba afuera y la había escuchado.

—Se supone que si es un cuento infantil debería tener un final feliz —murmuró entrando a la habitación.

—Puede, pero ambos sabemos que no hay finales rosas, la realidad es otra —contestó impasible—. Apaga la luz cuando salgas —bostezó.



—¿Me amas? —interrogó curioso.

—No —replicó tranquila y volvió su vista al océano, sintió los brazos asirla fuertemente y cerró los ojos.

—Yo sí te amo, C…

2 Plumas:

JuLii dijo...

haaaaaaaaaaiiii!! no me volviste a dejar con la duda!!!! jjaja
quienes son los q estan muertos??
estoy ansiosa por leer el prox capitulo
Publica pronto,cuidate,besos!

May Abiatti dijo...

¡Mi Malocosita! *o*

¿Te acuerdas que te dije me habían dado un meme? Bueh, ya lo puse y te lo doy xD, pero también vi que te lo dieron en AngelitoAzul, así que aquí te lo doy yop xDD. Vale, que fui la primera en decirte que te lo daría así que merezco la primicia >.>

jajajajaja

Sácalo de aquí http://maysagara.blogspot.com/2010/10/premio-me-encanta-tu-blog-y-regalos-de.html

 

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